viernes, 8 de enero de 2016

Committed Christians-Cristianos comprometidos


Pediatrician and public health specialist, Zilda Arns devoted half her life to Christian charity through solidarity and humanitarian causes in the area of health, especially in the fight against malnutrition and maternal and child mortality. For millions of Brazilians she was one of the most important persons in the history of Brazil. She was loved, respected, and admired, not only by the Catholic Church, but also by society in general. After her death, she left behind one of the largest organizations in the world attending to 2 million children devoted to child health and nutrition, Pastoral da Criança (Pastoral Care for Children). “Children are the seed for peace or violence in the future, depending on how they are cared for and stimulated. Thus, their family and community environment must be sown to grow a fairer and more fraternal world, a world to serve life and hope” (Zilda Arns).

Christopher Hartley is a British-Spanish Catholic missionary priest who worked in the Bronx for thirteen years and nine in the bateyes [the sugar workers' towns] of Dominican Republic. He lived there under death threats for his work in advocating for Haitian worker rights. Haitian workers were often deceived or directly forced to work, lived in semi slavery conditions, were exploited as animals, and worked fourteen hour days for a miserable salary. They live crammed into barracks without light, water, or beds. They lived without dignity. Today Father Christopher works in one of the poorest and most troubled areas of Ethiopia. "Love until it hurts. If it hurts, it is good sign" is a lesson Father Christopher learned from Mother Teresa of Calcutta. “She taught me that life is a gift, and therefore, it only has value when it is devoted. Life is a wonderful adventure and that only depends on us living it passionately or become satisfied with an irrelevant existence” (José Álvarez de las Asturias, La muerte del Egoísmo).

“Mary set out and traveled to the hill country in haste to a town of Judah”. Mary had already said YES to the Lord, and set off to meet another women who had also committed herself to the Lord. Christians who say "yes" to the Lord in a radical way are those who make the Kingdom of God in this world possible. But as the Second Vatican Council mentioned: “One of the biggest mistakes of our time, is the separation between faith and the daily life of many.” Which means, there are many Christians only by name that do not commit themselves to an authentic Christian life.

It is necessary to move as Mary did, do not wait for others to do something, instead be and do the part that corresponds to each of us in our family, parish, job, school, and every area of our lives. Mary and Elizabeth are not of those Christians who believe in God, but at the same time, are afraid of a Christian commitment.

Am I willing to seriously commit myself to the Lord like Mary and Elizabeth, in this upcoming year?


Zilda Arns, Médico Pediatra, especialista en Salud pública, dedicó la mitad de su vida a la caridad cristiana a través de causas humanitarias y solidarias en el área de la salud, especialmente en el combate contra la desnutrición y la mortalidad materno-infantil. Para millones de brasileños fue una de las personalidades más importantes de la historia de Brasil; amada, respetada y admirada no solo por la Iglesia Católica, sino también por la sociedad civil en general. Dejó tras su muerte una de las organizaciones en defensa de la infancia más importantes, eficaces y extraordinarias del mundo que atienden a más de 2 millones de niños cada mes. “El mundo puede ser mucho mejor si nosotros velamos por él con una mirada de fraternidad, donde todos tengan pan para comer, esperanzas y todos lleven dentro de su corazón la voluntad de servir al prójimo” (Zilda Arms).

Christopher Hartley, sacerdote misionero español, trabajó en el Bronx durante trece años, nueve en los bateyes de Republica Dominicana, donde vivió en permanente amenaza de muerte por su trabajo con la comunidad haitiana que acude a trabajar a los canales -a menudo engañados o directamente forzados- donde malviven en condiciones de semi esclavitud, explotados como animales, trabajando jornadas de catorce horas por un salario miserable; viven hacinados en barracones sin luz, agua, camas; sin dignidad. Hoy el padre Christopher trabaja en una de las zonas más pobres y conflictivas de Etiopia. “Ama hasta que te duela. Si te duele, es buena señal”. Es una lección que este hombre aprendió de Madre Teresa de Calcuta. “Ella me ensenó que la vida es un don, y por eso, sólo tiene sentido cuando se entrega. La vida es una maravillosa aventura y que sólo de nosotros depende vivirla apasionadamente o conformarnos con existencias irrelevantes” (José Álvarez de las Asturias, La muerte del Egoísmo).

“En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea”. María había dicho SI al Señor, y ahora se pone en camino para encontrarse con otra mujer, que igualmente que ella, se había comprometido con el Señor. Los cristianos que dicen sí al Señor de manera radical son quienes hacen posible el Reino de Dios en este mundo. Pero, como señaló el Concilio Vaticano II, “uno de los errores más grande de nuestro tiempo, es la separación entre la fe y la vida cotidiana de muchos”; es decir, existen muchos cristianos de nombre, pero sin asumir un compromiso cristiano auténtico en la vida.

Es necesario movernos como María, no esperar a que otros hagan algo, sino hacer nosotros la parte que nos corresponde en la familia, la parroquia, el trabajo, la escuela, en cada área de la vida. María e Isabel no son de esos cristianos que creen en Dios, pero que al mismo tiempo, tienen miedo al compromiso cristiano.

¿Estoy decidido a comprometerme seriamente con el Señor, como María e Isabel, en el 2016?


Fr. Marco López

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