jueves, 23 de abril de 2015

Priest Crisis? ¿Crisis de pastores?


Jesus is “the Good Shepherd, that lays down his life for the sheep. He has the power to lay it down, and power to take it up again”. “He is the stone rejected by you, the builders, which has become the cornerstone”. Jesus resurrected, entrusted the Apostle Peter to care for his sheep: “Feed my lambs”. “Tend my sheep”.

Based on his experience with Jesus as a good Shepherd, Peter advises the priests: “So I exhort the presbyters among you, as a fellow presbyter and witness to the sufferings of Christ and one who has a share in the glory to be revealed.  Tend the flock of God in your midst, [overseeing] not by constraint but willingly, as God would have it, not for shameful profit but eagerly. Do not lord it over those assigned to you, but be examples to the flock. And when the chief Shepherd is revealed, you will receive the unfading crown of glory” (1 Peter 5).

In his first Chrism Mass, Pope Francis, warned the priests of the whole world about their mission as pastors in the Church: “To perceive and to sense, even as the Lord sensed the hope-filled anguish of the woman suffering from hemorrhages when she touched the hem of his garment. We need to “go out”, then, in order to experience our own anointing, its power and its redemptive efficacy: to the “outskirts” where there is suffering, bloodshed, blindness that longs for sight, and prisoners in thrall to many evil masters. This I ask you: be shepherds, with the “odor of the sheep”, make it real, as shepherds among your flock, fishers of men.”

Baptism makes every Christian: priest, prophet and king; that is to say that all who are baptized participate in the Good Shepherd Mission of Jesus, be in the family, work, school, Church, or society in general. “Parents have given children their life, they are bound by the most serious obligation to educate their offspring and therefore must be recognized as the primary and principal educators” (Vatican II:  Declaration on Christian Education, 3). We need politicians who will work for the development and progress of our society; teachers in the schools, colleges and universities to help children and young people to discover and cultivate their own talents; we need leaders, pastors that are willing to sacrifice their own lives for the good of others; that they may say about themselves: "I will be the first to set foot on the field, and I will be the last to step off, and I will leave no one behind. Dead or alive, we will all come home together!”

How are you exercising your mission's pastor in your family, and in your parish?

Jesús es “el buen Pastor, que ha dado la vida por sus ovejas. Él tiene poder para dar la vida, y también para volverla a tomar”. “Él es la piedra angular que los constructores han desechado y que ahora es la piedra angular”. Jesús resucitado, encomendó al apóstol Pedro el cuidado de sus ovejas: “Apacienta mis corderos”. “Apacienta mis ovejas”.

A partir de su experiencia con Jesús, como Buen Pastor, Pedro aconseja a los sacerdotes: “A los presbíteros que están entre ustedes los exhorto yo, presbítero como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y participe de la Gloria que está para manifestarse. Apacienten la grey de Dios que les está encomendada, vigilando, no forzados, sino voluntariamente, según Dios; no por mezquino afán de ganancia, sino de corazón; no tiranizando a los que les ha tocado cuidar, sino siendo modelos de la grey. Y cuando aparezca el Mayoral, recibirán la corona de gloria que no se marchita” (1 Ped 5, 1-40).

En su primera misa Crismal, el Papa Francisco, advirtió a los sacerdotes del mundo entero sobre su misión de pastores en la Iglesia: “Intuir y sentir como sintió el Señor la angustia esperanzada de la hemorroisa cuando tocó el borde de su manto. Hay que salir a experimentar nuestra unción, su poder y su eficacia redentora: en las «periferias» donde hay sufrimiento, hay sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones. Esto os pido: sed pastores con «olor a oveja», que eso se note–; en vez de ser pastores en medio del propio rebaño, y pescadores de hombres”.

El bautismo hace de cada cristiano: sacerdote, profeta y rey; es decir que todos los bautizados participamos de la misión de Jesús Buen Pastor, sea en la familia, trabajo, escuela, Iglesia, y sociedad en general. “Los padres que han dado la vida a los hijos, están gravemente obligados a la educación de la prole y, por tanto, ellos son los primeros y principales educadores” (Vaticano II: Declaración sobre la Educación Cristiana, 3). Necesitamos políticos que trabajen por el desarrollo y progreso de nuestra sociedad; maestros en las escuelas, colegios y universidades que ayuden a niños y jóvenes a descubrir y cultivar sus propios talentos; necesitamos líderes, pastores que estén dispuestos a sacrificar sus propias vidas por el bien de los demás; que puedan decir de sí mismos:  “yo seré el primero en poner un pie en el campo de batalla, y seré el último en retirarme, no dejaré a  ninguno abandonado ¡vivos o muertos! ¡Regresaremos juntos a casa!”.

¿Cómo está ejerciendo usted su misión de pastor en su familia, y en su parroquia?

Fr. Marco López


jueves, 16 de abril de 2015

Ceguera espiritual-Spiritual Blindness


La ceguera espiritual es la razón fundamental por la cual el pueblo de Israel y las autoridades romanas crucificaron a Jesús: “han obrado por ignorancia”. Por este mismo motivo hoy en día hay personas que no defienden el valor de la vida humana, no cuidan el medio ambiente, padres de familia que no trabajan en serio por la educación cristiana, humana, e intelectual de sus hijos; muchos adultos no cuidan su alimentación. Lo peor de todo: la ceguera espiritual impide que gran número de cristianos no reconozcan en sus vidas el lugar que únicamente corresponde a Dios; que los hijos son más importantes que el dinero y las cosas materiales; que algunos jóvenes no valoren sus vidas.

“Igual que hay hombres que habitan en cavernas y minas, y nunca ven la faz del día, y realizan su trabajo a la luz de una antorcha, hay también multitudes, más aún, enteras naciones de hombres, que aunque han recibido ojos de la naturaleza no pueden usarlos debidamente, porque viven en un pozo espiritual, en una región de tinieblas. Habéis nacido privados de esta bendita luz espiritual, y mientras esa privación continúe no veréis: no podréis ver realmente a Dios. No digo que no seáis capaces de pensar o hablar sobre El. Pero no conseguiréis otra cosa que razonar sobre lo divino” (John H. Newman, Discursos sobre la fe). Necesitamos que Dios abra nuestro entendimiento como lo hizo con los discípulos de Emaús: "Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras". Esto sucedió también con San Pablo, San Agustín, madre Teresa de Calcuta, Dolores Hart, César Chávez.

Los cristianos podemos vivir como ciegos o videntes. Muchos se conforman con llevar una existencia sumergida en la ceguera espiritual, no porque Dios no desee hacerles comprender su presencia, amor y acción, sino porque ellos escogen las tinieblas de las drogas, no tener una familia estable; gastar innecesariamente su dinero, en vez aprender a ahorrarlo e invertirlo. Es increíble el número de personas que viven de los programas de Gobierno, no porque no haya oportunidad de trabajar, estudiar y superarse, sino porque la mayoría de ellos eligen este estilo de vida. Bill Porter y Nick Vujicic, nos enseñan que el ser humano es capaz de hacer lo que quiere, cuando tiene voluntad.

Es maravilloso saber que Dios continúa abriendo el entendimiento en los miembros de nuestra parroquia: niños, niñas, jóvenes que cada domingo asisten con alegría a misa y catecismo; hombres y mujeres que participan en misa y en los diferentes ministerios. Esto está aumentando los ingresos económicos en la parroquia; hace crecer el número de estudiantes en nuestra escuela, y que nuestros maestros trabajen no como empleados, sino como apóstoles de la educación.

¿Necesita usted, como los discípulos de Emaús, que Jesús Resucitado, abra su entendimiento para comprender mejor su vida, su misión en este mundo?


Spiritual blindness is the fundamental reason why the people of Israel and the Roman authorities crucified Jesus: “acted in ignorance”. For this reason, today there are people who do not defend the value of human life, nor care for the environment. There are parents who do not work seriously on the intellectual, human, and Christian education of their children. There are many adults who do not take care of their nutrition. Worst of all: spiritual blindness prevents large numbers of Christians to not recognize the place that only corresponds to God in their lives; that their children are more important than money and material things; that some young people do not value their lives.

“And as there are men who live in caverns and mines, and never see the face of day, and do their work as best they can by torchlight, so there are multitudes, nay, whole races of men, who, though possessed of eyes by nature, cannot use them duly, because they live in the spiritual pit, in the region of darkness. Now, you are born under a privation of this blessed spiritual light; and, while it remains, you will not, cannot, really see God. I do not say you will have no thought at all about God, nor be able to talk about Him. True, but you will not be able to do more than reason about Him” (John H. Newman, Discourses to Mixed Congregations). We need God to open our understanding as He did with the disciples of Emmaus: "Then He opened their minds to understand the Scriptures". This also happened with Saint Paul, Saint Augustine, Mother Teresa of Calcutta, Dolores Hart, and Cesar Chavez.

As Christians we can live blindly or alert. Many conform to living a life immersed in spiritual blindness, not because God doesn't want to make them understand His presence, love and action, but because they choose the darkness of drugs, to not have a stable family; to unnecessarily spend their money, instead of saving and investing it. It is incredible the amount of people who live off Government programs, not because there is no opportunity to work, to study and to better themselves, but because most of them choose this life style. Bill Porter and Nick Vujicic, teach us that the human being is capable of doing what you want, when you have the will.

It is wonderful to know that God continues to open the understanding of the members in our parish: boys, girls, youth that attend every Sunday mass with joy and catechism; men and women that participate in mass and in the different ministries. This increases the economic income of the parish; it makes the number of students grow in our school, and our teachers work not like employees, but rather like apostles of education. 

Do you need, like the disciples of Emmaus, for the Resurrected Jesus to open your understanding in order to better understand your life and mission in this world?

Fr. Marco